La joven despierta en su habitación ubicada en la planta alta de la casa y se levanta con el más ridículo atuendo para dormir, arrastrando el pijama extralargo por el suelo y caminando los 4 metros que hay desde su cama a la ventana, se asoma y extasiada con el más puro azul del cielo y el viento virginal que sopla rozando sus mejillas voltea bruscamente en busca del reloj <<como quien busca un tesoro cuando sabe que lo tiene cerca>> y con vista de águila nota que ya son más de las 8:00 am. Como policía se baña y se viste sin la sutileza, sin el tiempo que suelen utilizar las mujeres arreglándose para lucir hermosas, pues ya iba retrasada a la cita que acordó por tercera vez luego de haber cancelado las dos anteriores por imprevistos en su trabajo. Preocupada por no causar mala impresión y no defraudar a su amigo del Chat, se olvidó por completo del maquillaje, de los zarcillos, tenía puesto un vestido de color pastel, muy fresco, a la altura de las rodillas con unas sandalias blancas, también muy sencillas, se vio al espejo de 2 metros de largo por 1,45 de ancho que estaba en su habitación desde hace muchos años y salió con urgencia sin cerrar la puerta, bajó las escaleras evitando el contacto con algunos escalones, fue saltándolos de dos en dos hasta llegar a la planta baja. Al primer encuentro del día con su familia que desayunaba los acostumbrados huevos con pan tostado y jugo de naranja gritó con alegría y desespero como para no escuchar respuesta y no entablar conversación “Buen día, bendición”….
Corrió hacia la puerta sin darle explicación a sus padres de su situación y menos de su destino, salió tan rápido que pareció no tener necesidad de abrir la puerta sino que pasó a través de ella. En fin, tarareando una canción a paso más ligero pero con el mismo entusiasmo recorrió el camino de la entrada, pasando entre la maleza de un jardín descuidado a través de la pequeña trilla que da a la calle del frente, subió a su carro, luego de cinco intentos fallidos, por fin prendió el auto y se fue, dejando un humo negro y espeso que salió del escape, evidencia de que ya se había marchado.
En la primera cuadra cruzó a la derecha, tomando una de las principales avenidas de la ciudad, aceleró tanto como los peatones se lo permitieron pues el tráfico no era tan desmesurado como de costumbre (punto a su favor), llegó al semáforo de la esquina que en complicidad con su desespero cambió de inmediato a verde, siguió y en la cuarta calle cruzó a la izquierda (las calles en contraste con las avenidas eran extremadamente angostas), llegó al estacionamiento más cercano y aparcó su querido cacharrito, asegurándose de que estaba bien ubicado, aseguró las puertas y corrió tan rápido como pudo, sus cabellos castaños parecían libres y bailaban la más hermosa danza con el viento, sus largas piernas lubricadas naturalmente la llevaban a la plaza del municipio, donde su “Amigo del Chat” la esperaba. Por fin había llegado, pero no veía a nadie, o por lo menos a nadie que le interesara, no sabía que hora era, daba vueltas sin parar en el mismo eje, tal como lo hacen los relojes y lentes de exhibición.
Detrás de los árboles estaba su “amigo”; bajo de estatura, tez blanca, de cabello corto muy negro y cejas puebladas, pesaba aproximadamente unos 90 kilos, era rechoncho. La veía y estaba tan hermosa como siempre, pero mientras más lo seducían los atributos de la chica, más lo paralizaba el miedo. Pasaron 10 minutos y la escena de la plaza parecía una fotografía, él y ella en el mismo sitio, esperando….
El joven decidido luego de un soliloquio motivador, caminar hasta ella con extrema confianza, caminaba seguro, parecía uno de esos antiguos caballeros, ella aun no lo veía pues daba la espalda al nuevo Don Quijote en el cuerpo de Sancho. “Hola, ¿como estás?, soy yo” fueron sus palabras para romper el hielo, ella volteó y sin pensárselo lo abrazó como si estuvieran en su 5to aniversario de noviazgo. Conversaron, rieron, caminaron, comieron helado, calentaron todos los bancos de la plaza, e hicieron que el cielo tomara un color oscuro. Parecían almas gemelas, astros que se desplazan en el espacio como por obra divina. La noche los sorprendió y tuvieron que marcharse <<con la disposición de ir al trabajo un lunes cuando se viene de vacaciones>>. Cada quien llegó a su casa, a su habitación, acostados en una cama diferente, apoyados en una almohada distinta, viendo un techo desconocido, viviendo una vida de ensueños; ella colocó las flores en agua al lado de la cama, en su mesa de noche y se durmió contemplándolas ¡ LAS PRIMERAS CITAS, CUAN APASIONANTES SON !.
La joven despertó alterada, vio la hora, el reloj marcaba las 6:45 am, corrió al baño dentro de su habitación y salió casi de inmediato buscando el atuendo de costumbre; mientras se vestía, colocándose el pantalón sentada a la orilla de la cama, observó la mesa de noche sonriendo y pensó. “Que tonta, todo fue un sueño, si tan solo hubiese sido real, …”. Terminó de arreglarse y bajó las escaleras con paciencia, en la cocina solo estaba su madre, le dio los <<Buenos Días >> con un beso y un gran abrazo y se despidió, disculpándose por no quedarse a desayunar. Había llovido toda la noche, caminó la trilla hasta su cacharrito, lo prendió sin inconvenientes, comenzó a recordar las responsabilidades del día y luego arrancó con prisa. Iba tan rápido que mojó a un joven cuando sin cuidado pasó un charco de agua, ella no se percató del accidente, el joven era su vecino, al cual no conocía, ni veía, pues embriagada con la rutina no se fijaba mas que en las trivialidades del día, a pesar de todo, el vecino no se molestó, ni reclamó, increíblemente sonrió y siguió con la mirada el carro hasta que desapareció de la calle, ella era su amor platónico… El joven siguió caminando con rumbo a la parada del autobús y los chiquillos de la cuadra que se dirigían como en manadas a la escuela municipal se burlaban del gordito con la ropa mojada, este sin hacerles caso tomó el autobús y se sentó pensativo en el último asiento apoyando la cabeza en la ventana.
Llegó retrasada y no logró concentrarse en el trabajo, pasó todo el día pensando en su sueño, cuanto quería que fuese realidad, cuanto anhelaba las flores del gordito del Chat. Mientras tanto, el autobús se detuvo en el centro de la ciudad y el joven bajó en la floristería más cercana para comprar unas rosas; la vendedora con una sonrisa le pregunta: -¿Otras?, y el apenado, solo afirma con un movimiento de cabeza.
¡CUANTOS SUEÑOS CAMINAN CON NOSOTROS!
¡CUANTOS TEMORES NOS COARTAN LA LIBERTAD!
Él, viviendo un sueño que no acaba de concretarse. Ella, viviendo una realidad ajena a sus aspiraciones.
Nadie sabe que sucedió con ellos, unos afirman que por fin el joven decidió declarar su amor y entregó las flores como muestra de gran sentimiento, otros avalan esta hipótesis pero concuerdan en que ella lo rechazó. Muchos dijeron haberlos visto agarrados de la mano caminando por la plaza, otros que se mudaron y cada quien tomó un camino distinto. Lo único cierto es que el joven siguió yendo por mucho tiempo a la floristería de mi abuela. Todavía me parece verlo llegar y pedir la rosas.
La vida sigue su curso a pesar de nuestros sueños, está en nosotros el cumplirlos y abrirnos a las posibilidades que el vivir nos ofrece o abandonarse en la espera del mañana, ese mañana que es nunca cuando no actuamos hoy. Está en nosotros en apreciar lo que nos brinda la vida, pues la vida es el milagro que nos brinda bienestar.
Amanecerá y Veremos
La libertad es uno de los mas preciosos dones que dieron los cielos a los hombres.Con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre. Por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres. Frase de Don Quijote a Sancho Panza
domingo, 8 de enero de 2012
lunes, 28 de noviembre de 2011
Insomnio
Sin poder dormir, hago de esta cama un volcán
Y con tu recuerdo reafirmo mis ideales,
Imagino tu legitimidad en mi vida
Olvidando las creencias absurdas
Y solo quiero firmar este contrato
Con nuestra carne, con genuinos gemidos,
Con el más puro néctar de nuestros poros;
No descansaré hasta meditar en tu patria
Y ahí seré libre, soberano
Digno ciudadano de tu íntima riqueza.
Pronto tendréis mi declaración
Mi manifiesto.
Oh, lluvia en nuestros campos,
Señorita, usted desde hace rato acaricia mi corazón.
domingo, 30 de octubre de 2011
Yo no poseo a ninguna mujer
Solo soy el viento que acaricia sus cuerpos
Un huracán en busca de libertad
Que hace del follaje una ceremonia sublime,
Soy un alma que se regocija con
Ese contacto divino donde el placer
Me embriaga, el placer nos embriaga
Y dibuja nuestra existencia
En la eternidad, sin dejar
Rastro más que el de la plenitud
De nuestros cuerpos.
El amor en nuestras vidas.
sábado, 3 de septiembre de 2011
...
Nunca dejo al niño cuando salgo
Y en paz sé que está bien
Que juegue con la vida
Mientras yo me entretengo con el aire
Y si llora, dejo que llore
Pero lo abrazo con mis fantasías
Dosis de realidad,
Huérfano lo dejé
Distraído en las niñerías de la adultez
Haciendo tiempo con el tiempo
Ignorando que él es mi reloj
Cobijándome en la oscura sensación de lleno.
Nunca dejo al niño cuando salgo
Bebemos de la misma fuente
He dejado que sea mi guía
Conoce mejor las esquinas del universo,
Nunca dejo al niño
Porque nunca él me dejo a mí
Ni cuando lo ignoré
Ni cuando lo di por muerto.
Ojalá nunca crezca.
viernes, 2 de septiembre de 2011
Desde mi ventana
Desde esta ventana siento
Que la vida pasa más cerca de mí que de mis recuerdos
Y los transeúntes vagan en pasos perdidos
Hacia la nada, mientras
Yo sigo viendo
Paso yo y no pasa nada.
Cambio de tres colores
La esquina del intercambio fugaz
Hay una orgía ciudadana
Entre la prisa y la preocupación,
Sigo aquí en el mismo sillón
En una ciudad desconocida
Velando el cielo y el infierno
miércoles, 31 de agosto de 2011
Vivir
Nada mejor que conocerte
Y valorar tu existencia
Como flor en primavera
Nace la consciencia,
Nada importará si caes en desgracia
Pues Dios te concederá la gracia
De escoger tú destino con sapiencia.
Caminarás en compañía del viento
Inconforme, siempre inconforme
Cada suspiro un sueño
Cada sueño un suspiro,
Aunque el mundo de mil giros
Y te enfrentes a mucha gente
No irás en contra de la corriente
Si respetas lo que llevas dentro;
No esperes nada de nadie
A menos que sea de ti mismo
Tú posees la luz
Que te hará brillar en el abismo,
Encuéntrate a ti mismo
Lo demás déjalo a la suerte
Pues cuando realmente se vive
No se le teme a la muerte.
¿Y la Felicidad?
La felicidad no es una utopía…
¿Cuándo te levantas agradeces por el nuevo amanecer, sonríes por el sol que nos ilumina y las nubes que nos cobijan?.
Siempre digo que no importa con que pie te levantes siempre y cuando te levantes, y es que ¿quién puede decir que ha tenido un día totalmente perfecto? o por el contrario decir que ha sido un desastre absoluto; eso sería magnificar las emociones de los momentos transitorios de nuestro día y calificarlas como lo más importante, desperdiciando esas últimas horas del día en quejas en vez de reflexionar. ¿No te das cuenta que siempre tienes una nueva hoja donde escribir mejor, un nuevo día para vivir mejor?. Esa necesidad de controlarlo todo, de “caerle” bien a todos, de ser el centro de atención, ese ridículo afán de tener la razón a toda costa, de callar a los demás. ¿No has pensado que los demás también están en lo mismo que tú?, ¿por qué insultar su filosofía de vida sin tener la seguridad de que la tuya es correcta?, todos queremos ser feliz, pero, ¿mi felicidad es tu felicidad?, ¿lo que a mí me da placer a ti también?; somos tan iguales y a la vez tan distintos, que respiramos el mismo aire pero no oxigenamos el mismo cerebro ni habitamos el mismo cuerpo. Por eso pensar en un mundo perfecto es una utopía, porque lo que para mí puede ser distracción para ti es emoción… Pero no es tan malo que ocurra esto, no son tan malas las diferencias como pensamos. El mejor día puede ser el menos pensado, podemos degustar el mejor café hablando con esa persona que no comparte nuestros pensamientos e ideas; es decir, podemos vivir en paz con nuestras diferencias.
La felicidad está aquí y ahora, está en quitarte las 10000 máscaras que te has inventado, en reírte de tus errores y descubrir tus virtudes, en darle un verdadero valor existencial a tu organismo ¿para qué sirven mis ojos, mi boca, mis orejas y mis oídos, mi lengua, mis manos, mis piernas…?, nada nos pertenece realmente, como dice Facundo: todo te fue dado, tu no hiciste ni un solo pelo!... la felicidad está en guiñarle el ojo a la vida y aceptarla como ese viaje que nos invita a disfrutar del paisaje, a cantar desde lo más profundo, antes de habitar el silencio, antes de regresar al olvido.
¿Está medio lleno?, ¿está medio vacío?, el vaso no tiene importancia... Que desagradecidos somos, prestándole atención al vaso cuando tenemos océanos, mares, ríos, lagos y valles. Tememos encontrar la felicidad, porque significaría dejar la rutina agotadora, los insultos que tanto nos levantan el ego, los chismes de la vecina que nos entretienen, los refranes fastidiosos que nos excusan; significaría desprendernos de la imagen que tenemos hasta ahora, significaría volver a nacer.
Pero no hay problema. Tenemos la oportunidad de nacer con cada amanecer.
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