lunes, 28 de noviembre de 2011

Insomnio


Sin poder dormir, hago de esta cama un volcán
Y con tu recuerdo reafirmo mis ideales,
Imagino tu legitimidad en mi vida
Olvidando las creencias absurdas
Y solo quiero firmar este contrato
Con nuestra carne, con genuinos gemidos,
Con el más puro néctar de nuestros poros;
No descansaré hasta meditar en tu patria
Y ahí seré libre, soberano
Digno ciudadano de tu íntima riqueza.
Pronto tendréis mi declaración
Mi manifiesto.

Oh, lluvia en nuestros campos,
Señorita, usted desde hace rato acaricia mi corazón.

domingo, 30 de octubre de 2011


Yo no poseo a ninguna mujer
Solo soy el viento que acaricia sus cuerpos
Un huracán en busca de libertad
Que hace del follaje una ceremonia sublime,
Soy un alma que se regocija con
Ese contacto divino donde el placer
Me embriaga, el placer nos embriaga
Y dibuja nuestra existencia
En la eternidad, sin dejar
Rastro más que el de la plenitud
De nuestros cuerpos.
El amor en nuestras vidas.

sábado, 3 de septiembre de 2011

...


Nunca dejo al niño cuando salgo
 Y en paz sé que está bien
 Que juegue con la vida
 Mientras  yo me entretengo con el aire
 Y si llora, dejo que llore
 Pero lo abrazo con mis fantasías
 Dosis de realidad,
Huérfano lo dejé
Distraído en las niñerías de la adultez
Haciendo tiempo con el tiempo
Ignorando que él es mi reloj
Cobijándome en la oscura sensación de lleno.
Nunca dejo al niño cuando salgo
Bebemos de la misma fuente
He dejado que sea mi guía
Conoce mejor las esquinas del universo,
Nunca dejo al niño
Porque nunca él me dejo a mí
Ni cuando lo ignoré
Ni cuando lo di por muerto.

Ojalá nunca crezca.




El tiempo no se detiene

¿Para qué detenerlo?

Dejarse llevar como pasajero

Flotar en el verdor de las hojas

Oler la vida

Sentir la eternidad.



viernes, 2 de septiembre de 2011

Desde mi ventana


Desde esta ventana  siento
Que la vida pasa más cerca de mí que de mis recuerdos
Y los transeúntes vagan en pasos perdidos
Hacia la nada, mientras
Yo sigo viendo
Paso yo y no pasa nada.
Cambio de tres colores
La esquina del intercambio fugaz
Hay una orgía ciudadana
Entre la prisa y la preocupación,
Sigo aquí en el mismo sillón
En una ciudad desconocida
Velando el cielo y el infierno



miércoles, 31 de agosto de 2011

Vivir


Nada mejor que conocerte
Y valorar tu existencia
Como flor en primavera
Nace la consciencia,
Nada importará si caes en desgracia
Pues Dios te concederá la gracia
De escoger tú destino con sapiencia.
Caminarás en compañía del viento
Inconforme, siempre inconforme
Cada suspiro un sueño
Cada sueño un suspiro,
Aunque el mundo de mil giros
Y te enfrentes a mucha gente
No irás en contra de la corriente
Si respetas lo que llevas dentro;
No esperes nada de nadie
A menos que sea de ti mismo
Tú posees la luz
Que te hará brillar en el abismo,
Encuéntrate a ti mismo
Lo demás déjalo a la suerte
Pues cuando realmente se vive
No se le teme a la muerte.

¿Y la Felicidad?

La felicidad no es una utopía…
¿Cuándo te levantas agradeces por el nuevo amanecer, sonríes por el sol que nos ilumina y las nubes que nos cobijan?.
Siempre digo que no importa con que pie te levantes siempre y cuando te levantes, y es que ¿quién puede decir que ha tenido un día totalmente perfecto? o por el contrario decir que ha sido un desastre absoluto; eso sería magnificar las emociones de los momentos transitorios de nuestro día y calificarlas como lo más importante, desperdiciando esas últimas horas del día en quejas en vez de reflexionar. ¿No te das cuenta que siempre tienes una nueva hoja donde escribir mejor, un nuevo día para vivir mejor?. Esa necesidad de controlarlo todo, de “caerle” bien a todos, de ser el centro de atención, ese ridículo afán de tener la razón a toda costa, de callar a los demás. ¿No has pensado que los demás también están en lo mismo que tú?, ¿por qué insultar su filosofía de vida sin tener la seguridad de que la tuya es correcta?, todos queremos ser feliz, pero, ¿mi felicidad es tu felicidad?, ¿lo que a mí me da placer a ti también?; somos tan iguales y a la vez tan distintos, que respiramos el mismo aire pero no oxigenamos el mismo cerebro ni habitamos el mismo cuerpo. Por eso pensar en un mundo perfecto es una utopía, porque lo que para mí puede ser distracción para ti es emoción… Pero no es tan malo que ocurra esto, no son tan malas las diferencias como pensamos. El mejor día puede ser el menos pensado, podemos  degustar el mejor café hablando con esa persona que no comparte nuestros pensamientos e ideas; es decir, podemos vivir en paz con nuestras diferencias.
La felicidad está aquí y ahora, está en quitarte las 10000 máscaras que te has inventado, en reírte de tus errores y descubrir tus virtudes, en darle un verdadero valor existencial a tu organismo ¿para qué sirven mis ojos, mi boca, mis orejas y mis oídos, mi lengua, mis manos, mis piernas…?, nada nos pertenece realmente, como dice Facundo:  todo te fue dado, tu no hiciste ni un solo pelo!... la felicidad está en guiñarle el ojo a la vida y aceptarla como ese viaje que nos invita a disfrutar del paisaje, a cantar desde lo más profundo, antes de habitar el silencio, antes de regresar al olvido.
 ¿Está medio lleno?, ¿está medio vacío?, el vaso no tiene importancia... Que desagradecidos somos, prestándole atención al vaso cuando tenemos océanos, mares, ríos, lagos y valles.  Tememos encontrar la felicidad, porque significaría dejar la rutina agotadora, los insultos que tanto nos levantan el ego, los chismes de la vecina que nos entretienen, los refranes fastidiosos que nos excusan; significaría desprendernos de la imagen que tenemos hasta ahora, significaría volver a nacer.
Pero no hay problema. Tenemos la oportunidad de nacer con cada amanecer.

viernes, 12 de agosto de 2011

Vagabundo


Voy, vengo, ando por andar
Sin senda, ni sueños que perseguir
Mi sombra es la guía
La calle mi altar,
Espectador de mí fracaso
 Ejemplo del vacío
Monumento a la melancolía
  Contador de pasos;
Pies de acero
Alma gitana
Flor de la nada
Triste lucero,
Huyo de la crueldad de los segundos
Absorto en el pecho de esta soledad
Sin darle tregua al cuerpo
Ni espacio a la dignidad,
El fuego hace mucho que se fue
¿Vida, por qué me abandonaste?.
El sueño es un indulto
A mi nuevo amanecer, fiel insulto,
Mi esperanza es llegar pronto al sepulcro.