El rosal olvidado cosechó la mejor rosa
El amante modesto inmortalizó la declaración
La palabra sencilla acaricia mejor la prosa
La única coherencia es nuestra contradicción.
Lo superfluo trasciende a la intimidad
Con más de dos caras y sin monedas
El calor entre frialdad
Se cobija con falsedad,
Los años buscan ignorar al tiempo
Que sigue saludando con cortesía
Sin rendirse a la hipocresía
Ni detenerse por pleitesías;
La mejor rosa se marchitó
El amante modesto enloqueció
La palabra sencillamente se olvidó,
Ya no hay intimidad
El calor y el frío se han marchado con la verdad.
El tiempo se detuvo
Los años han desaparecido
Muchos aquí estuvieron
Y junto a ellos hoy se han ido.
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