Y en el paredón de fusilamiento preparado ya estaba
Cuando sintió una voz que gritaba “detengan esta injusticia”
El general molesto volteó la mirada
Para detener la imprudencia de Alicia
Que decía:
“no lo maten, no hay delito, todo es un error”
A lo cual el mismo hijo respondió:
“no madre, no se humille, ni trate de disculparme
Mi error fue creer en el amor
Si he de morir deme la bendición
Pues no habrá tiempo para que pueda abrazarme”
Se dio la voz de fuego
Y los fusiles dispararon,
Haciendo al general justicia
A una madre desahuciaron.
El joven supuestamente intentó violar
Agrediendo ferozmente a la mujer del general,
Que oyendo la acusación de su señora
Le dio muerte al desdichado en mala hora;
Algunos testigos señalan la triste confusión:
“es falso lo que dicen, el joven a nadie agredió
La señora mintió para salvar su reputación
Ya que muerto su amante, muere su traición”.
Dándole cabida a los rumores de la gente
Viéndose el general en tan vergonzoso incidente,
No hubo necesidad de pensarlo dos veces
Cobró la deslealtad de su mujer dándole muerte;
Pasando más de dos años
Casi olvidado el desacierto
El general sintió un balazo
Que le perforaba medio cuerpo;
Alicia que no superó el desgarre de su entraña
Obviando rumores y patrañas
Antes de morir
Tomó en sus manos la venganza
Haciendo de esta historia una matanza.
Vengando Alicia al menor de sus hijos
Eternizó un complicado acertijo.
Tres de los cuatro muertos
Son familiares cercanos
¿Entre los asesinos?
¿Quién mató a su hermano?
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